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Eligiendo etiquetas para un menú

Published: at 12:00 AM

Cuando uno se enfrenta al diseño de una nueva web, es básico identificar al usuario objetivo y ajustarnos a lo que éste piensa encontrar. Existen varios factores que condicionarán enormemente la experiencia de uso de la web: culturales, experiencia/inexperiecia del usuario, idiomáticos, etc.

Por ejemplo, la web de una comunidad de arquitectos utilizará un vocabulario específico que posiblemente yo no sea capaz de entender, pero de nada serviría que explicaran tanto las cosas que hasta un profano las entienda, ya que yo no soy su usuario objetivo. Esto lo explica perfectamente “Eduardo Manchón”:http://www.eduardomanchon.com/ en su artículo “diseñar para lo más probable y no para todo lo posible”:http://alzado.org/articulo.php?id_art=58.

También debemos ir con cuidado con las metáforas. Muchos diseñadores se ven tentados a innovar, a romper los _estándares de facto_ creados tras años de uso de Internet. Resulta un camino tentador, pero que puede desembocar en la desorientación del usuario. Un ejemplo claro que me viene a la mente es la primera web que hice, hace ya años, dedicada al mundo de la fantasía medieval. En ella rompía con las etiquetas que predominaban en todos los sitios web similares, buscando una cercanía con los entornos fantásticos que aparecían en los libros.

Tablón de anuncios = _Novedades_
Sala de la creación = _Fotografías_
Lemenoth el Sabio = _Enlaces_

Es cierto que en aquella época mucha gente agradeció ese peculiar enfoque, pero eran otros tiempos, el usuario pasaba tiempo en una web puesto que era un mundo nuevo para él. Hoy en día tenemos tantos recursos al alcance del click, que un etiquetado de tal guiso acabaría posiblemente con un usuario confundido viajando hacia el siguiente resultado de google.

En definitiva, antes de preparar el lenguaje a usar en nuestro sitio web, debemos pensar que va a esperar nuestro usuario objetivo, ponernos en su piel y preguntarnos si realmente estamos hablando su mismo lenguaje.